martes, 30 de octubre de 2012

¿De qué sirve votar? A propósito de las elecciones municipales del 28 de octubre de 2012.


¿De qué sirve votar? A propósito de las elecciones municipales del 28 de octubre de 2012.

Fernando Vásquez González.[i]

Primero voy a dar una serie de antecedentes con los cuales voy a justificar mi respuesta. Parecerá extraño, para algunos, que inicie la argumentación el día 11 de septiembre de 1973; si, en ese momento, cuando los uniformados, manipulados por civiles y el gran capital nacional y extranjero, decidieron dar un golpe para cambiar el giro que el proceso histórico había tomado.

Como idea central, el nuevo régimen quiere refundar al país, darle una nueva institucionalidad regida por los principios de la Doctrina de Seguridad Nacional, del neoliberalismo y del conservadurismo católico. Este “nuevo país” tiene a las fuerzas armadas cumpliendo el rol mesiánico de salvaguardar la unidad de la nación al ser, ellos, los depositarios del alma nacional. Es así, como este “nuevo país” se construye como una sociedad jerarquizada, con un estado autoritario y centralizado, con un movimiento social disciplinado y los conflictos sociales minimizados.

Estas líneas generales tienen una clara expresión con el redibujamiento de la administración política, conocida con el nombre de “regionalización”; creando unidades territoriales desconcentradas y jerarquizadas (región-provincia-comuna), que permiten la integración y la seguridad al otorgar una ocupación más efectiva del país. En este punto agregamos, que las comunas, dentro de esta lógica, son vistas como empresas (corporaciones) comerciales que compitan, entre sí, para atraer clientes (residentes).

Saltando al plano de las ideas, a la “refundación institucional del país”, se implanta un “estado subsidiario”, donde se garantiza la “libertad personal”; en verdad esa libertad es para los grandes capitales, por otro lado en materias sociales se empequeñece al estado porque se traspasan estas responsabilidades privados. Si las políticas sociales, son cada vez menos, más focalizadas y en manos de privados, ¿de qué sirve votar?

“Refundación institucional”. Si el ideólogo de la Constitución de 1980-2005 (la Carta Magna pinochetista y refrendada por Lagos con su firma), cree que: “Una democracia solo puede ser estable cuando en las elecciones populares se escogen entre diversas opciones políticas o tendencias de gobierno, pero que no se juegue lo esencial de la forma de vida de un puebloen vez de gobernar para hacer, en mayor o menor medida, lo que los adversarios quieren, resulta preferible contribuir a crear una realidad que reclame de todo el que gobierna una sujeción a las exigencias propias de ésta. Es decir, que si llega a gobernar los adversarios, se vean constreñidos a seguir una acción no tan distinta a la que uno mismo anhelaría, porque el margen de alternativas que la cancha ponga de hecho a quienes juegan en ella, sea lo suficientemente reducido para hacer extremadamente difícil lo contrario” (Guzmán 1979:17-19). Una cita algo extensa peto necesaria para comprender el pensamiento rector detrás del marco institucional chileno, que no fue descartado por la democracia. Con esto establecieron un sistema en el cual quien es elegido no debe salirse del marco institucional, es más, ni siquiera puede cambiar las reglas del juego, porque todo se reduce a que el que gobierne, sea quien sea, sea cual sea su postura política, debe actuar de manera similar a como lo hubiera hecho su contrincante. Si no  se pueden realizar cambios al sistema, entonces ¿de qué sirve votar?

Cuando Pinochet pierde el plebiscito de 1988, la derecha económica y política, el sector conservador de la iglesia católica, las fuerzas armadas y la concertación, negocian 54 reformas constitucionales, llamando a votar por el ‘si’. Estas modificaciones implementaron un sistema basado en el gobierno representativo de los partidos políticos y no de los habitantes del país, anulando la capacidad ciudadana de realizar cambios. Desde, aquel momento, las reformas a la Carta Magna se llevaron, a cabo, en negociaciones secretas de las cúpulas partidistas, ninguna de ellas ha tocado un ápice al entramado autoritario, ni menos al modelo económico neoliberal; es así, no hay garantías a la igualdad en materias como salud o educación, dejando indefensos a la ciudadanía de los abusos empresariales; o, la existencia de un presidencialismo fuerte, acompañado del Consejo de Seguridad Nacional, capaz de obstruir cualquier proceso democratizador; o, la vigencia del Tribunal Constitucional que resguarda el orden legal heredado de la dictadura (Vásquez González 2012). Frente a esto ¿de qué sirve votar?

Para las elecciones municipales de este año 2012, la inscripción fue automática y el voto voluntario, ante la idea de una alta abstención, y la voz preclara del llamado conciente por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundario (ACES) por no votar que fue, rápidamente, denostado por la voz del establishment, cundió el pánico entre la clase política quienes movieron a los medios de comunicación y otras instituciones para crear una campaña del terror basada en el “derecho ciudadano” o que el “voto es un vehículo de cambio” o “el espíritu cívico de los chilenos”. Aparece la diatriba, sin fundamentos, de deberes y responsabilidades, pero que nunca habla de libertades, derechos y garantías.

Dicen que el voto es la expresión de la democracia, esta democracia que hace campaña con fotografías y con cero ideas, porque esta vacía. De esta democracia que no da posibilidad de debate que, cuando, se hacen, los medios, lo enfocan mal no entregando todas las alternativas propuestas.

El año pasado las movilizaciones estudiantiles marcó los discursos y, ahora, se agarran de eso para llamar a votar para realizar los cambios desde dentro el sistema. Pero quienes ocupan estos recursos baratos para incentivar la participación electoral, ¿están concientes de la falsedad de sus argumentos?, saben que, desde un municipio, no se pueden hacer esas transformaciones al sistema político vigente. Deben saberlo pero no les conviene denunciarlo porque, ellos, también, se alimentan del estado actual de las cosas, llenándose la boca con el mito de la democracia chilena.

La respuesta a la pregunta, título de este escrito. Votar solo sirve para mantener el sistema vigente, cada vez que se emite un voto aprueba que le conculquen sus derechos, que le restrinjan su libertad, que lo abusen, que cada vez se profundice la brecha entre ricos y pobres, que se mantenga la jerarquización social, que los medios de comunicación solo entretengan con basura, que no tenga trabajo ni ingresos dignos ni decentes, que tenga una pésima calidad en educación y salud, que los niños no tengan futuro. De eso sirve votar.

Como epílogo…,

Guy Debord escribió: “La gestión llamada democrática del capitalismo, sea el país que sea, no ofrece más que sus elecciones-dimisiones que, como se ha visto siempre, no han cambiado nunca nada en el conjunto – y muy poca cosa en los detalles – de una sociedad de clases…Todo sistema representativo es esencialmente conservador” (2006 [1971]:84-86).

Post Scriptum:

Durante la tarde-noche los medios comenzaron a informar sobre la baja asistencia a votar, entonces los “analistas” hablaron del desaprovecho de esta instancia de los que después reclaman; otros del “error” de la voluntariedad; que el voto voluntario es elitista por ser los sectores más altos quienes lo ejercen; y no faltaron los enojos contra las encuestas que no previeron, no solo esta situación sino, también, los equívocos de los resultados (como si no supieran que estas responden a quien las paga). Para todos, esto es, la “muerte de la democracia”; sin embargo, la democracia chilena nació sin vida, ilegítima, construida en conciabulos que validaron la sangre vertidas en asesinatos, torturas, en la desaparición forzada de personas, en allanamientos y golpizas.

La abstención puede tener diversas razones: viaje, cambios de domicilio electoral, castigo hacia los candidatos por su poca representatividad, no tener interés en participar, o por profundas convicciones políticas. Pero, asimismo, puede reflejar la mala oferta, la poca capacidad de generar y debatir ideas, del cansancio de la imposición partidaria, de no entender de quienes no se inscribían no iban a votar ahora porque fueron automáticamente registrados y aquellos, que inscritos, votaban porque estaban obligados. Los “analistas” deberían buscar ahí la “muerte de la democracia”, en el contexto socio-cultural y económico de los últimos 40 años, y no achacando todo a la desidia personal como si esta no tuviera un origen histórico.

La democracia no es hacer una raya sobre un papel cada cierta cantidad de años, la democracia es un juego constante que se vive, en el día a día, en todos los ámbitos y lugares donde se discuten ideas y se construye en conjunto.    


BIBLIOGRAFÍA

Debord, Guy: El Planeta Enfermo [1971]. En: El Planeta Enfermo, Alice Debord (comp), Anagrama, 2006.

Guzmán, Jaime: El camino político. En: Nueva Realidad, año 1, Nº 7, diciembre 1979: 13-23. En línea:

Vásquez González, Fernando: Es Estado Punitivo en Chile. En Redacción.


[i] Antropólogo, investigador independiente. Email: condeus@gmail.com

lunes, 22 de octubre de 2012

memoria, texto 2


MEMORIA 2

Fernando Vásquez González.[1]

Muchos de los sucesos, que el ejercicio del rescate de la memoria trata, están ligados a acontecimientos violentos. La violencia con la cual se ha reprimido muchos de los movimientos y acciones reivindicativas de grupos subalternos.

Movimientos que buscan soluciones y caminos opuestos a los del poder dominante, buscan saber cuales son sus demandas frente a la homogenización e imposición de la voluntad de la elite. Generan fisuras en la forma de cómo se construye el discurso del orden dentro del imaginario de una sociedad no conflictiva.

Para sellar estas grietas actúa la fuerza, para quien la muerte no es ajena. La agresión se ensaña con los cuerpos, el silencio en los libros de historia y en otros medios de comunicación, cubriendo a la sociedad; y, la cultura autoritaria, de quejarse en privado, de no hablar, y que lo mejor es olvidar se instaura: ya no hay recuerdo ni memoria.

Los caídos, y más afectados en general, son los “chivos expiatorios” que la sociedad, la elite, requiere para mantener el orden, cargando sobre ellos los males del desorden y del conflicto. Eliminados es de suponer que la calma regresa, recordar sería volver al desorden que la represión y el olvido habían acabado.

La fuerza de la acción, junto a la posterior imposición de medidas represivas y coercitivas sobre la población  silenciaron los gritos del trauma; sin embargo, el murmullo persiste siendo capaz de articularse para salir a la luz por las rajaduras del discurso. Pero una cosa es el rescate de la memoria y aprender a no olvidar, otra cosa es el olvido, y existe el recordar mal motivado por intereses políticos.

Si las muertes fueron las víctimas propiciatorias, cuya sangre fue el néctar de la amnesia, y sus cuerpos sirvieron de cimientos para la acumulación de capital necesaria para el desarrollo económico dentro de los márgenes del capitalismo neoliberal; también fueron los cimientos de la refundación institucional que realizó la dictadura militar que lleva cuatro décadas de dominación.

Las víctimas dan inicio al relato de la extirpación del mal, un mal representado en organizaciones sociales, grupos políticos de izquierda, dirigentes y en cualquier persona que fuera considerada sospechosa. Muertos ellos, ¿cómo se organizan los distintos sectores? Y ¿qué pasa con la participación de la ciudadanía? Esta última desestructurada de toda orgánica; la participación; la participación ocasiona la muerte, la desaparición, la golpiza, el allanamiento, la prisión y la tortura.

Con ellos se marchó el lado revolucionario y transformador de los partidos y agrupaciones afectadas, ahora estos grupos se han mimetizado con discurso antaño rechazado. Y con ellos aparece la “mala memoria”, la que recuerda mal, la que suaviza los hechos y el discurso del pasado, la que olvida los postulados originales que motivaron su lucha y que fueron la inspiración de su creación.

El olvido, con la venia de estos partidos, para quienes la recuperación de la memoria los enfrenta con la traición a sus militantes muertos/víctimas de la represión, con la traición a sus principios fundadores de los que, aun, creen en ellos.

Pareciera que todo debe quedarse como está, que las transformaciones sociales son impracticables por la violencia generada cuando quieren aplicarse. Entonces la amnesia aparece, el pasado queda en las brumas de una era mítica donde se actuaba con “errores”, y para superarlos hubo muertes, torturas, un sinfín de cosas más, naciendo de ese momento de violencia el desarrollo esperado, así terminó por convertir a todos al credo del neoliberalismo.


[1] Antropólogo, investigador independiente. Email: condeus@gmail.com. Artículo escrito el año 2005.

viernes, 19 de octubre de 2012

MEMORIA


MEMORIA

Fernando Vásquez González.[1]

“Aprender a no olvidar”, a no olvidar las huellas que por sobre el cuerpo, personal y social, marcan el relato de los hechos sucedidos. Estos no se encuentran aislados, son una trama envolvente sobre el conjunto humano; unos lo recuerdan otros lo olvidan, el resto lo niega o desconoce. El olvido y la conmemoración son una lucha y un juego constante y de ambivalente movimiento pendular.

¿Cómo conmemorar sin convertir en olvido? Lograr no perder el contenido socio-cultural elaborado que haga partícipe de él al mayor número de personas.

¿Cómo hacer que la placa, monolito, o calle no se pierdan? Que los nombres ahí puestos signifiquen algo para las personas y la comunidad, y no sean nombres sin pasado ni historia. La memoria se convertiría en un constante recordatorio social que, tal vez, como el mito requiera de su periódica ritualidad y, a la par, integrar todas sus derivaciones.

Marcar la huella-memoria en la ciudad y campo. No olvidar los lugares que tengan injerencia en nuestra memoria de las últimas décadas. Organizar un recordatorio permanente, con símbolos o siluetas, o un nombre con su pasado. Crear la constante y permanente interrogatorio personal,  social, que lleve a pensar y recordar, a conmemorar y no olvidar.

No solo realizar un trabajo con las personas vivas (sobrevivientes, familias), sino, además, en la literatura de la época estudiada; revisión de diarios, revistas, discursos, fotografías. Ver el objeto personal no con el fin de museificarlo en una pieza aislada del contexto que le dio significado.

Dar cuenta de los ocultamientos, de las asimilaciones, de los abandonos, de las destrucciones, a los que se encuentran sometidos tantos lugares importantes para el ejercicio de la memoria. Esos lugares son las marcas territoriales gatilladoras del reconocimiento de otras marcas, esta vez en el pensamiento.

¿Qué pasó con las heridas abiertas dentro de la familia o de la comunidad? Heridas abiertas o negadas para insertarse en el grupo. ¿Dónde queda el ejercicio de la memoria: ocultar o conmemorar?

Si la comunidad olvida tras un “bien común”, donde queda o qué sucede con las personas o lugares. ¿Es posible la existencia de una convivencia pacífica cuando el hecho, y la memoria dejan de existir, por lo menos a nivel de discurso oficial? Cual es el papel de la comisiones y de verdades históricas homogenizantes.

Esto es algo que observamos con el manejo del tema de la violencia política y el terrorismo de estado, por parte de los gobiernos y clase política chilena desde el retorno a la democracia”; entre otros: desapariciones forzadas de personas, torturas, allanamientos, golpizas, asesinatos selectivos y masivos cometidos durante la dictadura.

Como se funda una “verdad oficial homogenizante” sobre el pasado reciente, y del cual aun quedan testigos por millones, pero que no poseen la capacidad de representación porque no tienen como ejercer el poder en todas sus aristas. El papel de estado en concentrar este las denuncias: terrorismo de estado, agentes del estado, estado represor, estado policial y estado puntivo; entonces, ¿Qué hacer con el silencio del Estado?

De aquí la acción estatal: el estado no recuerda y no conmemora, solo olvida. Le arranca el contenido al recuerdo, lo aísla de su contexto y solo revisa los hechos importantes que no tienen rostro ni nombre popular.

Al estado le conviene una parte de la memoria, esa que construye una historia impersonal, de grandes sucesos, de grandes hombres y grandes batallas, pero ¿con qué visión? Como narrar esa historia y como va a ser escuchada por las generaciones venideras o por las personas en la actualidad.

El olvido tiene una relación fuerte, y hermanable, con el miedo; el terror, y el horror, cuando cubren la trama social y cultural de una comunidad, hacen que comportarse “adecuadamente y políticamente correcto” sea norma, y esto es no cuestionar la situación presente ni preguntar por el pasado. En este sentido la memoria podría ser el instrumento que permita desvelar al miedo, al terror y al horror, de este modo podría comenzar el reconocimiento cara a cara, con dignidad, de cada uno de nosotros.

La memoria tiene mucho de colectivo y de personal, la persona integra un mundo por lo que cada una de sus acciones lo integran al resto. La memoria es un recuerdo colectivo y personal que no es elaborado por la historiografía tradicional, sino con otros discursos y conceptos que personalicen los actos y sus significados.

Discursos y conceptos dando cuenta de la manipulación ideológica de la memoria traumática reciente y de la lucha social anterior a ella. El olvido es una represión de largo alcance cuyo objeto es el silenciamiento del pensamiento y de las alocuciones sociales de las personas.

La memoria no es un privilegio de un sector de la población, es de todos. Si hablamos de una memoria traumática de las víctimas que pasa con la de los victimarios, sus símbolos y sus lugares.

Con memoria podemos ver y darnos cuenta de las fallas y temblores presentados por el conjunto de la comunidad; el olvido nos lleva a la ceguera, a no saber leer ni escribir el malestar público-social. El olvido lleva constantemente a la derrota. La memoria, su conmemoración y recuerdo, no sé si sea una salvación, puede que sigamos derrotados pero será con dignidad y no humillante.

Considero que más que recordar hay que aprender a no olvidar, como escribí al inicio de estas líneas. Todos podemos recordar y, a la vez, todos podemos olvidar, y olvidamos más fácilmente que recordamos. Así la memoria es el no-olvido que es más que un recuerdo común, porque este último es solo personal, en la memoria se une el recuerdo colectivo-social.

¿Cuál es el papel del testigo en la recuperación de la memoria? Quienes son los testigos: ¿la persona o la comunidad? O son los muertos y los lugares olvidados y en ruina. Que se debe atestiguar: el hecho o la acción de la acción de la amnesia, tomando la base de un discurso que no tiene una figura fija. Tal vez el testigo sea el silencio; esto sería “lo mejor” para conservar el status quo de la elite: el discurso que no es conflictivo.

Habría que ver cuales son los símbolos compartidos en aquellos empeñados en la recuperación de la memoria: ver los elementos formadores de una identidad común, y que sean fácilmente ubicables y diferenciadoras.

¿Hay sufrimiento al recordar? Al responder afirmativamente ¿para qué y por qué hacer memoria? ¿Qué recordamos? La memoria es selectiva. Es la memoria traumática del pasado reciente la que pesa sobre la población, donde el silencio, el miedo, el terror, el horror, y la inserción hace que el recuerdo de la memoria sea una sucesión de imágenes, la mayoría no gratas por el dolor que causan. Si sacamos el sufrimiento el ejercicio se volvería no conflictivo, sin contenido, alimentando el mito de la tolerancia y armonía social donde todos vivimos en paz y felicidad en una “gran casa patronal llamada Chile”.

Si podemos marcar las huellas de la memoria en un territorio determinado, entonces podemos crear una cartografía de la memoria con sus rutas e hitos. ¿cómo enseñsar esa cartografía a la comunidad? Lo podemos convertir en: currículo escolar, ruta turística, ritual colectivo de conmemoración, en libro, cd, cinta de video, elementos que quedan abandonados sobre los anaqueles de la biblioteca.

Las señales, junto a su cartografía, deberían ser algo vivo de forma permanente en su contexto, y no un objeto que se desempolva los días señalados en el calendario. Ahí se puede reconocer su carácter actual, y lo que fue en el pasado de estas marcas y reconocer las huellas en el espacio.




[1] Antropólogo, investigador independiente. Email: condeus@gmail.com. Artículo escrito el año 2004.


martes, 27 de marzo de 2012

Manejo mediático: el caso de Inés Pérez Concha.


Manejo mediático: el caso de Inés Pérez Concha.

Fernando Vásquez González
Antropólogo

Entrevistada por el canal Chilevisión para su noticiero respecto a la situación de las “nanas” (asesoras del hogar, empleadas domésticas) en la urbanización de Chicureo. Chicureo lugar de residencia preferido por una clase de emergentes aspiracionales (los arribistas de antaño), que tratando de marcar diferencia buscan separarse del resto de la comunidad como gesto para cortar con el pasado. Se reúnen en condominios (guetos para privilegiados), de casas amplias, iguales entre sí, aisladas fortalezas para defenderse de la amenaza que habita extramuros, la política del miedo los cohesiona en el encierro, manifiestan temor al pobre, al mismo pobre que los atiende.[i]

Esta clase arribista compuesta de nuevos ricos nacida durante las últimas décadas, imbuidas en los ideales de la competividad y de la división social estricta busca ser servida. Entonces tenemos que Chile es uno de los países que mas asesoras del hogar (las antiguas empleadas domésticas y eufemísticamente llamadas “nanas”) tiene; símbolo de status de una clase emergente que busca desmarcarse de aquellos que quedan abajo y tratando de emular a los de mas arriba, su lógica imperante es que unos nacen para servir a otros nacidos para ser servidos, y como los emp0leados les recuerdan sus oscuros orígenes los discriminan.

Uno de estos condominios, El Algarrobal 2, hizo circular una normativa para impedir el libre tránsito de las “nanas”, jardineros y otros trabajadores por las calles y veredas del recinto; el motivo es la posible entrega de información a delincuentes. Luego saldrían casos similares en otros condominios del sector. La persona desde la entrada del condominio hasta su lugar de trabajo es sospechosa de robar o datear a delincuentes; en este trayecto los transeúntes, ajenos al recinto, se les niega la presunción de inocencia vulnerando la igualdad ante la ley, además del derecho a circular libremente. Alarma pública: discriminación, se encendieron luces de alerta y todos se volvieron defensores de la tolerancia y el respeto; transmisiones en directo desde cestos lugares, entrevistas a abogados y a trabajadores, especialmente a “nanas”, sobre tan polémico asunto.

Esa semana de enero prácticamente guío la pauta de muchos matinales de televisión chilena. En “Buenos días a todos” (TVN), en su emisión del día 10, los conductores[ii] terminaron defendiendo al condominio. Como estos lugares poseen buses de acercamiento las “nanas” no caminan tanto, y ella que veranea en condominio, según sus propias palabras, usa este transporte como muchas otras personas y que las “nanas” van felices. Entonces asesoras del hogar, jardineros, visitas, residentes, todos contentos al compartir el espacio interior de un bus, se cumple de la sociedad ideal donde empleados y patrones van contentos sin lucha de clases porque cada uno sabe cual es su lugar en la sociedad.

En un primer momento su intervención fue editada dando la impresión que ella se manifestaba a favor de la discriminación de las asesoras de hogar, produciendo una airada y feroz reacción contra sus dichos; críticas que llegaron al extremo de publicar, vía Internet, sus datos familiares y personales. De inmediato comenzó la contra reacción por medio de su esposo alegando que los comentarios fueron sacados de contexto y de la difusión en extenso de la entrevista dada.

Vuelco total. Ahora todos los canales, todos sus programas, hablaron de la “mala jugada” realizada, se rasgaron vestiduras en nombre de la ética, de lo que era el buen o mal periodismo, de la destrucción de imagen, así, todos solidarizaron con la “pobre señora y su familia” tan expuesta a la crítica fácil y anónima de las redes sociales. Pero ¿realmente fue sacada de contexto?, ¿realmente ella no discrimina?, es cierto hay algo peor, no reconoce que discrimina porque lo considera parte natural de la sociedad. ¿Cómo?

La señora Pérez Concha inicia la entrevista con la siguiente declaración: “tengo a mi nana que esta hace un año…todas las tardes sale con mi hijo a andar en bicicleta, con o sin delantal. Sale a la avenida principal, sale por los pasajes, se junta Con otros niños y otras  empleadas y jamás ha recibido una discriminación, o sea a ella jamás la han parado y le han dicho…’sabes tu andas con delantal, eres empleada y no puedes caminar’. Jamás[iii]

Claro que olvida que anda cuidando el paseo de su hijo, que está trabajando, y no gozando de horas libres, además ¿cómo los guardias van a obligarla a subir al furgón dejando botado al niño? Sin embargo por esta declaración comenzó la vuelta de chaqueta de quienes la criticaron en los medios; la nana cumple con su deber, nadie la critica ni discrimina por ello porque es su trabajo, de lo contrario las penas del infierno.


La idea expuesta por Inés Pérez Concha representa su visión de mundo. Para ella es de lo más normal la jerarquización social, además cree como lógico que hayan personas que deben ocultarse porque no pueden caminar juntas ni menos por los mismos lugares, ni cruzar miradas. Ella no dice eso, en ninguna parte, de toda la entrevista, habla de jerarquía o de q1ue unos tienen derecho y otros no; de forma explícita no, sin embargo deja traslucir ciertas representaciones sociales aprendidas en colegios religiosos católicos que enseñan la jerarquización como orden social. Sale en defensa de que las “nanas”, y demás trabajadores, tomen buses de acercamiento a sus lugares de empleo porque, en algunos casos, tendrían que caminar dos o tres kilómetros.


Volviendo a la entrevista encontramos expresiones como:

Te imaginas acá en el condominio caminando a todas las nanas caminando afuera, todos los obreros caminando por la calle y tus hijos ahí en bicicleta?

Quienes tienen derecho a caminar o esto queda restringido según horario. Si la señora Inés Pérez no quiere que sus hijos vean a los trabajadores bueno, entonces, no los deje salir de casa a esa hora, pero que no prohíba a los obreros caminar. Cada vez que sus niños salgan a la calle del condominio verán a las “nanas”, y otros empleados, tomar un bus que los saca de la vista porque no les esta permitido caminar, y así crecerán pensando que eso les está negado a cierto sector de la población y esos son los sirvientes. Claro, ellos trabajan para mi, luego se van en los buses hasta el otro día su suerte no me interesa hasta el otro día cuando estén, de nuevo, bajo mis órdenes; precisamente cada grupo vive feliz porque están cumpliendo con sus funciones naturalmente dadas.

El condominio se convierte en territorio exclusivo para sus residentes, donde los trabajadores y no residentes pueden pisarlo en horarios restringidos.

En otro punto de la entrevista señal que “acá la única obligación que tiene mi nana es que al ingresar a las ocho y media de la mañana y al retirarse a las seis de la tarde lo tienen que hacer en un furgón”.

Primero que alguien trabaje once horas y media, a esto agregar el tiempo que demora entre su casa y el recinto residencial aquí es válido preguntarse por la vida de las asesoras del hogar: en que momento descansa, su vida familiar, cuidado de hijos, ¿no será mucho sacrificio familiar y luego soportar humillaciones? Si la jornada, para la mayoría, es de ochos horas como se realiza esta que parece ser la explotación máxima: por la carga horaria, por la dificultad de moverse al interior del condominio, por tener lugares definidos para ella al interior de las casas porque deben almorzar una comida diferente, porque se les obliga a usar delantal para identificarse como tales y así diferenciarse de los residentes de los no residentes y de otros trabajadores.

El uso del furgón de acercamiento en invierno por las inclemencias del tiempo (frío, lluvia) y en verano por las altas temperaturas su uso se vuelve indispensable, pero, claro, si uno quiere caminar debe estar en la libertad de hacerlo.

¿Te imaginai tú en invierno con lluvia y truenos, todas las nanas caminando por el condominio? O sea más encima es un servicio gratis, que todo el condominio le estamos pagando y la gente no lo disfruta”.

 Las buenas intenciones saltan a la vista, a pocas personas les gusta caminar bajo el agua, y si es beneficio de los empleados es algo positivo. Pero terminar diciendo que “es un servicio gratis…” ya es algo cercano a la falta de respeto; es como pedir que se den con una piedra en el pecho, como se dice popularmente, porque tienen ese servicio y que no aprovechan dice en tono de ofendida la señora Pérez.

Si los medios, mejor dicho los periodistas, se hubieran dedicado a ver la entrevista completa, leyendo cada palabra en su contexto, relacionándolas con los sucesos no habrían tomado la postura de “inocencia” como legítima frente al “mal actuar” de Chilevisión.


[i] Se expuso que según los datos manejados por los administradores de condominios el 90% de los delitos son por datos entregados por el personal de las casas.  Las medidas discriminatorias son para defenderse de esta situación.
[ii] En especial la periodista Mónica Pérez. Ella una semana antes frente a la noticia de la muerte de un trabajador del mall Alto Las Condes que cayó al apoyarse en una baranda para fumar, la periodista se dedicó a desviar el tema de la seguridad laboral al mal que produce el tabaco y que debería prohibirse. Ataca la conducta individual y no el problema.
[iii] Todas las declaraciones fueron tomadas de la página web: www.elobservatodo.cl/node.23037 acceso: marzo de 2012.

viernes, 16 de marzo de 2012

Pera ¿tan real como tu?


Perla ¿Tan real como tú?

Fernando Vásquez González.
Antropólogo.


Docureality emitido por canal 13 durante los meses de octubre del 2011 a marzo del 2012; en él una gitana (Perla Ilich, 19 años separada[i]) busca el amor (y esposo) acompañada, en esta aventura, por un grupo de jóvenes gitanos y chilenos.

Tanto fue el éxito alcanzado por la serie y el marcado protagonismo de su estrella en desmedro de otros gitanos que motivó la decisión de migrar a otro canal a los disconformes a formar parte del cuerpo de baile de un programa juvenil, aunque puestos en segundo plano. En este programa (40º de Mega) explotaron algunos de los secretos guardados de “Perla”, generando acciones de violencia entre las gitanas para su propio rating-provecho: entonces las gitanas, mujeres analfabetas, que no pueden mostrar su cuerpo solo tienen protagonismo en la televisión por sus discusiones y peleas. El secreto consistía en el embarazo de Perla, cosa que se reconoce en el último capítulo, junto con su futuro matrimonio con Juan Carlos “Nino” Morales. Jóvenes casadas  para servir como aparato reproductor donde no existe cerebro ni corazón, ni brazos ni cuerpo, menos sentimientos, donde el hombre invierte capital al interior de la mujer para que esta le de la plusvalía en forma de bebé.


La joven Perla Ilich debe buscar el amor (marido), recordándonos que la única forma explícita del amor es aquel que tiene al matrimonio como su punto cúlmine. Es lícito utilizar a una chica posiblemente analfabeta, como las demás mujeres de su comunidad, proveniente de un grupo donde existe un fuerte machismo y que posee disposiciones culturales muy rígidas, en un docureality donde parte de su vida privada es expuesto. Bueno, por intereses mercantiles es lícito mientras genere ganancias. Y el personaje principal, da la espalda a su cultura, a sus relaciones sociales y de parentesco; así sola, separada de su familia que se siente avergonzada de la relación con su futuro esposo. Para alcanzar su objetivo la protagonista se da cuenta que debe ir contra su propia cultura y sociedad; así, el amor lo encuentra rompiendo un matrimonio y quedando embarazada sin estar casada; hechos horripilantes para su familia  frente a la comunidad de origen, pero para nosotros no. Otros participantes cumplen su sueño animando fiestas y eventos discotequeros.


A los 19 años ¿aún jóvenes inocentes que buscan el amor romántico del príncipe azul que dure toda la vida? Probablemente la mayoría responda afirmativamente, claro que su interés es otro. En este tipo de programa ¿qué intereses tiene Luksic en su emisión?


“Perla, tan real como tú”. Todos los jóvenes deben conseguir sus sueños aprovechando al máximo el gozo de su edad mientras dure y ¿después qué?

Un sistema que nos a reducido a lo meramente biológico-pasional, donde las subjetividades no importan en goce mortífero de exterminio que se instala como normalidad; aquí tenemos que el número inicial de protagonistas va reduciéndose, no todos tienen las mismas capacidades o son solo un trampolín para el resto, primer exterminio: la reducción de competidores.

Biología, solo cuerpos sin contenido, importas el contenedor de estos jóvenes y el grado de encandilar a los adultos para que hablen de ellos y de sus cuerpos erotizados, bienes de consumo por su sexualización. Jóvenes en su “inocencia”, exhibiendo sin pudor su vida con problemas y alegrías; claro que la “inocencia” es la cortina de humo para ocultar los problemas sociales reales de la juventud. Llegamos a la cultura del empresariado redefine las experiencias con las cuales los jóvenes y niños se identifican; con la sexualización temprana donde se encuentra la diferencia entre infancia y adultez, en especial la de los lazos productivos entre ellos. Jóvenes y niños comportándose como adultos y adultos fantaseando con jóvenes y niños, que macabro sistema ha traumatizado a miles de seres humanos para que busquen placer en la adoración de cuerpos infantiles, mientras los infantes deben actuar como adultos para ser considerados para lo mas mínimo.

La ética cínica del empresariado (Luksic en este caso[ii]) y de la Iglesia Católica (aun dueña del 33% del canal emisor), esos feroces vociferadores del neoconservadurismo y de la protección a la vida, la misma que manosean y pisotean sin importarle los daños provocados porque, su otro rostro, da migajas como aspirina al dolor. Para eso es necesario poseer un medio de comunicación que permita marcar agenda y crear opinión pública, especialmente, en los sectores medios y bajos, para atraer a esos segmentos debe ofrecer una programación atractiva pero de baja calidad.

Cuando la Pontificia Universidad Católica controlaba la totalidad de la estación su misión estaba ligada a la evangelización y educación, pero durante años esta fue descomponiéndose y convirtió al “13” en un canal masivo destinado a los sectores altos y acomodados que, con el tiempo perdió influencia en el país, acumulando deudas. El grupo Luksic, interesado en entrar al negocio de las comunicaciones, pagó 55 millones de dólares por este. Estonces propone establecer su visión de mundo como la criminalización de la demanda social; ejemplo de esto es la de los estudiantes que piden educación gratuita afectando las ganancias que recauda el Banco de Chile por los Créditos con Aval del Estado, agregando como dato que el presidente del directorio de canal 13 es el ex ministro René Cortázar quien, hasta el año 2007 fue miembro de la plana mayor de Corpbanca (perteneciente a Álvaro Saieh, propietario de COPESA). Proscrito el movimiento social y los jóvenes estudiantes que luchan por lo que se considera justo por ser un bien social no tienen cabida, pero si son adorados con bombos y platillos aquellos adolescentes que no se interesan por estos temas y solo prefieren la búsqueda egoísta del placer personal.




[i] Perla se casó a los 16 años. Apareció en los programas de televisión: Cara y Sello (Mega), Valientes (canal 13) y La Casa por la Ventana (Canal 13).
[ii] Luksic controladores de CCU, Antofagasta Minerals, con participación en Viña San Pedro, Madeco. Dueños del Banco de Chile.